EL OJO DE LA MUJER
(Antología, 1991)

 

AMOR DE FRUTAS

Déjame que esparza
manzanas en tu sexo
néctares de mango
carne de fresas;

Tu cuerpo son todas las frutas.

Te abrazo y corren las mandarinas;
te beso y todas las uvas sueltan
el vino oculto de su corazón
sobre mi boca.
Mi lengua siente en tus brazos
el zumo dulce de las naranjas
y en tus piernas el promegranate
esconde sus semillas incitantes.

Déjame que coseche los frutos de agua
que sudan en tus poros:

Mi hombre de limones y duraznos,
dame a beber fuentes de melocotones y bananos
racimos de cerezas.

Tu cuerpo es el paraíso perdido
del que nunca jamás ningún Dios
podrá expulsarme.

Marzo, 1991

 


 

CANTO DEL MIEDO

 

Sensación de aguacero
se me doblan los huesos
mi alma pende azul del precipicio
Baten rebato mis tímpanos alertas
barcos de velas naufragan en mi sangre
Todo corre en mi cuerpo
cual si mudas sirenas anunciaran histéricas la guerra
así mis uñas viajan sobre la piel del brazo
y el estómago vierte su locura de jugos amarillos.
Es el miedo.
Es el miedo.
que solo estoy
Ninguna piel a mi piel acompaña
Nadie puede habitar mis parietales
Vivir conmigo trémulas pesadillas
Sólo mi voz me salva
Mi voz apenas audible en tanto viento
Mi voz que hace esfuerzos por consolar la cintura
Qué no se doble el árbol!
Qué no lo bote el viento!
Jamás pensé estar hecha de cristales
Ser esta frágil versión de mujer enfebrecida
Tener tanto terror entre las manos
¿Con qué cara envejeceré?
¿Con qué fuerzas enfrentaré
la soledad terrible de la muerte?
¿Quién me despojará del huracán
que sopla inmisericorde sobre mi pelo de lana?
Miro mis ojos redondos parpadean asustados
Tengo ganas de abrazar mi sombra
Me da pena su espanto de animal ante el rayo.
Cuanta conciencia razón y pensamiento
yaciendo inútiles ante los quejidos
del cuerpo que se desata en llanto.

 


 

CONDENA AMOROSA A JOSÉ CORONEL URTECHO

 

A la orilla del río Medio Queso
al lado del agua que corre recta
-trazo de lápiz sobre blanco papel satinado-
entre las hierbas y las garzas
una lámpara de mago alumbra eternos inciensos.
En el reflejo
la transparencia hechicera del cobre
un hombre se desliza por sedoso tobogán
de andantes y allegros:
un hombre de boina y bastón
un hombre mitad blanco mitad negro.

Recojo amorosamente esa frágil cáscara de tiempo
Froto sinuosa lámpara y aparece su genio
surge la nube
memoria de tintas indelebles.
La silueta conocida se acomoda la boina
trae consigo libros innumerables
un hombre un poeta un río.
No es un abuelo bonachón
ni un joven despeinado en ardorosos discursos.
Pareciera un niño
un travieso profesional
un encantador de serpientes
visión de arlequín o flautista mágico
el Principito de St. Exupery platicando razonando con su rosa
sin distancia entre ella y sus secretos.
Gesticula
inventa inquietantes respuestas;
veo un hombre sin arrugadas tristezas
sin rasguños en el corazón;
un hombre feliz por quien el tiempo pasa generoso
desprendiéndole apenas los pétalos con ademanes livianos
invisibles.

El genio de la lámpara se sacude la temporalidad
el polvo de estrellas de su mágico encierro de duende.
Su voz entonces murmulla mana palabras
fuente de palabras
pozos hablantes tocados por su bastón desde donde palabras brotan
saltan
dan volantines bailan en el corredor sobre delicados trapecios
se precipitan se nos encaraman en el cuerpo
entran por los ojos por la boca por el pabellón de las orejas
nos habitan como peces del ancho enorme tranquilo río
trazo de lápiz donde las garzas gozan zambulléndose.
Poeta hombre que se viene a vivir entre los dedos;
malabarista vanguardista creador de chinfonías de historias
archivador de gentes y memorias
esposo de la María la leona la mujer roja
mujer leona romana madre de sus hijos;
que supo encontrarlo y hacer que se casara con ella.

Sale
anda el poeta con su báculo en rápido tránsito
en una vuelta al día en ochenta mundos
y como sin haberlo pensado
como quien cometiera una inocente travesura
paseándose en el atardecer se queda en nosotros
se hace inmortal.
Sonríe
con la vieja certeza de quien sabe que ha vencido la muerte
que no se va a morir
Muestra con su bastón señala su vieja lámpara de genio
la fuente
la eterna juventud
la manera de vivir diez mil años;
no importa cuántos años cumpla
cuántos descumpla.

Se ríe este nuestro sombrerero loco
celebrando los no cumpleaños de todos
encaramado arriba de la seta fumando con la oruga,
haciendo fabricando acertijos con el gato risón
apareciendo y desapareciendo
aladino de todos los cuentos:
pequeño grande calumniado
acusado arrepentido alabado endiosado condecorado
mago condenado por el amor
(y hasta por el desamor)
a conocer todo
menos el olvido.

Abril 86- Octubre 87

 



EROS ES EL AGUA

 

Entre tus piernas
el mar me muestra extraños arrecifes
rocas erguidas corales altaneros
contra mi gruta de caracolas concha nácar
tu molusco de sal persigue la corriente
el agua corta me inventa aletas
mar de la noche con lunas sumergidas
tu oleaje brusco de pulpo enardecido
acelera mis branquias los latidos de esponja
los caballos minúsculos flotando entre gemidos
enredados en largos pistilos de medusa.
Amor entre delfines
dando saltos te lanzas sobre mi flanco leve
te recibo sin ruido te miro entre burbujas
tu risa cerco con mi boca espuma
ligereza del agua oxigeno de tu vegetación de clorofila
la corona de luna abre espacio al océano
De océano los ojos plateados
fluye larga mirada final
y nos alzamos desde el cuerpo acuático
somos carne otra vez
una mujer y un hombre
entre las rocas.

 


 

INSOMNIO CON PALABRAS

 

De noche las palabras transcurren de puntillas
discretas andan entre los objetos
temerosas del ruido se descalzan
Sobre mis hombros insomnes aletean
el poema me saca de la cama
Tanto silencio rodea mis dos manos
estas que forman signos señales de humo lazos
para llegar a otros y atravesar misteriosas distancias
Quiero decir que vivo quiero decir que quiero
que sufro que me río
que soy un amasijo de mujer al filo de la noche y el desvelo
Mujer de pájaros de estaciones de blanco y negro
Poeta mujer ávida de palabras
en un país con un idioma extraño.

Noviembre, 1990

 


 

INVOCACIÓN A LA SONRISA

 

Dame la ternura desde el sueño,
dame ese cucurucho de sorbete que tenés en la sonrisa,
dame esa lenta caricia de tu mano.

Yo te daré pájaros
que cantaran tu nombre
desde lo más alto de los arboles.
Te daré piñas, zapotes, nísperos,
enredaré maizales en tu pelo.
Yo invocaré los dioses de nuestros antepasados
para que caigan tormentas,
para que miedosos y cogidos de la mano,
miremos la furia del rayo y del relámpago.
Yo tejeré ilusiones con ramitas y hierbas,
tocaré las rocas para que brote agua y nos bañemos,
yo haré poemas, cantos,
mi amor, cuando me hayas mirado,
cuando corra las cortinas del sueño,
cuando me coma el sorbete de tu sonrisa.

 


 

MADRUGADA EN FEBRERO

 

Madrugada de penas
El tiempo parecía detenido
en un brusco frenazo
El paisaje era hermoso:
ningún volcán se veía indispuesto
Paisaje y tiempo sin embargo
se burlaban del llanto
Nos abrían al viento inhóspito
de días diferentes

Agazapado entre la neblina
el pueblo no dormía
se asomaba de su mano violenta
de su propio despojo insospechado
Los muchachos cantaron en la plaza
canto el cisne el canto de su muerte

Tanta guerra tanto dolor y sombra
al fin hicieron mella en la conciencia
nos rendimos al Norte por el hambre
Escogieron vivir por Patria Libre
Nadie que tenga vida puede querer la muerte

Pero el luto cayó sobre las plazas
inundó los estómagos las mentes
"Se quedaron sin pueblo los muchachos
Que hicimos en que desvarío eterno nos metimos"
repetían los barrios en silencio

Madrugada de febrero

Sandino vuelve a morir asesinado

Otra vez lo mató la inocencia
Mas su fantasma insomne
no pernoctó en la tumba
siguió andando y camina
se ganará el amor el heroísmo el cielo
de nuevo como ayer
pondrá a cantar sus muertos
sacará a la Adelita de paseo
Hordas de vivos resucitarán
Sólo se pierde lo que no se tiene.

 


NO ME ARREPIENTO DE NADA

 

Desde la mujer que soy,
a veces me da por contemplar
aquellas que pude haber sido;
las mujeres primorosas,
hacendosas, buenas esposas,
dechado de virtudes,
que deseara mi madre.
No sé por qué
la vida entera he pasado
rebelándome contra ellas.
Odio sus amenazas en mi cuerpo.
La culpa que sus vidas impecables,
por extraño maleficio,
me inspiran.
Reniego de sus buenos oficios;
de los llantos a escondidas del esposo,
del pudor de su desnudez
bajo la planchada y almidonada ropa interior.
Estas mujeres, sin embargo,
me miran desde el interior de los espejos,
levantan su dedo acusador
y, a veces, cedo a sus miradas de reproche
y quiero ganarme la aceptación universal,
ser la "niña buena", la "mujer decente"
la Gioconda irreprochable.
Sacarme diez en conducta
con el partido, el estado, las amistades,
mi familia, mis hijos y todos los demás seres
que abundantes pueblan este mundo nuestro.
En esta contradicción inevitable
entre lo que debió haber sido y lo que es,
he librado numerosas batallas mortales,
batallas a mordiscos de ellas contra mí
-ellas habitando en mí queriendo ser yo misma-
transgrediendo maternos mandamientos,
desgarro adolorida y a trompicones
a las mujeres internas
que, desde la infancia, me retuercen los ojos
porque no quepo en el molde perfecto de sus sueños,
porque me atrevo a ser esta loca, falible, tierna y vulnerable,
que se enamora como alma en pena
de causas justas, hombres hermosos,
y palabras juguetonas.
Porque, de adulta, me atreví a vivir la niñez vedada,
e hice el amor sobre escritorios
-en horas de oficina-
y rompí lazos inviolables
y me atreví a gozar
el cuerpo sano y sinuoso
con que los genes de todos mis ancestros
me dotaron.
No culpo a nadie. Más bien les agradezco los dones.
No me arrepiento de nada, como dijo la Edith Piaf.
Pero en los pozos oscuros en que me hundo,
cuando, en las mañanas, no más abrir los ojos,
siento las lágrimas pujando;
veo a esas otras mujeres esperando en el vestíbulo,
blandiendo condenas contra mi felicidad.
Impertérritas niñas buenas me circundan
y danzan sus canciones infantiles contra mí
contra esta mujer
hecha y derecha,
plena.
Esta mujer de pechos en pecho
y caderas anchas
que, por mi madre y contra ella,
me gusta ser.

 


 

NUEVA TEORÍA SOBRE EL BIG BANG

 

El Big Bang fue el orgasmo primigenio:
Orgasmo de los Dioses amándose en la nada.
Cada vez que te amo repito la génesis universal
protones y neutrones, neutrinos y fotones
saltan de mi encendidos a crear nuevos mundos
centellas y meteoros se cruzan con mis gritos
te amo mientras mis pulmones crean la Vía Láctea de nuevo
y el sol vuelve a nacer redondo y amarillo de mi boca
la luna se me suelta de los dedos
Marte, Plutón, Neptuno, Venus, Saturno y sus anillos
las novas, súper novas, los agujeros negros
anillos concéntricos de galaxias innombrables
se desgajan de mis contorsiones.
Soy Gaia, soy todas las Diosas explotando.
Entre luz de centellas tu planeta de fuego
prende mis luces todas
brotan mundos cometas meteoros se hacen trizas
lluvias de estrellas danzan en el arco del éter
nace por fin la tierra sus edades de magma y cataclismos
la primera partícula de vida moviéndose en la hierba
su cilicio
y luego es el silencio
velocidad de materia que se dispersa en círculos
tus soles y mis soles se asientan en su espacio
es el frío la grandeza del tiempo
la eternidad el azul y el rojo
los sonidos, la estática
el amor insondable tu amor tierno tus manos en mi frente
las campanas a lo lejos bing bang bing bang bing bang
bing bang
Big Bang.

 


 

PROYECTO DE CANCIÓN

 

Yo mujer de la luna
te convoco a besarme
te convoco a los cráteres
de mi geografía
ven
desnuda tus temores
apacienta rebaños
en mis colinas.

Yo mujer de la tierra
te convoco a un amor de signo nuevo
un amor vegetal de mil semillas
alto sólido tronco de los arboles
ven
despertemos del barro
te invito al aire de mis nuevas alas
invádeme de frutos

Yo mujer vientre de sol
te convoco a la luz
a juntarte conmigo al mediodía
ninguna sombra entre nosotros medie
ven
álzate conmigo en este viaje hasta el zenit
ven y mírame
desde la misma altura.

Juntos apaciguaremos la muerte
juntos enterneceremos las piedras
juntos abriremos el mar
nos tomaremos la tierra prometida
incendiaremos el rostro de los siglos.

 


 

VIVO

 

¡Ah! Que viva largamente este poder
de Diosa
que a rebato suelta hoy campanas
en mis templos.

Como un árbol hembra
potente, extensa
hermosa
así me siento.
Ya no mujer joven
sino mujer rotunda.
Mis deseos ya no intuiciones
sino certezas.
Conozco mi cuerpo y sus peripecias
las amapolas oscurastranseúntes
la tensión en el vientre
Hace tiempo ya que florezco entre la espuma
bendita por el amor abundante
el semen generoso
La vida intensa a diario me convence
de lo efímero de las derrotas
La energía en la sangre
me hermana a los caballos arqueando los lomos
retumbando sus cascos en las colinas de la tarde
copulando en los bosques frondosos
El poder de mis hormonas brota en mis ojos
y sorprende a los transeuntes hoscos
Con el trópico en el pelo
reto a las angustias y a las sirenas deprimidas
reto a los rascacielos y al estreñimiento de los oficinistas
saliendo con sus corbatas rígidas como topos de sus cuevas
Ando las calles sonriendo a las diosas interiores
que danzan en círculos sobre mi corazón
descalzas, desnudas
Nadie adivina bajo mi cuerpo de bacante vestida
esta vendimia de gozo
con que mi sangre en tropeles y retumbos
bendice tenaz el sol perpendicular
la orgía perenne de la vida.

Marzo, 1991

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