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Carlos Enrique Ungo

Gotas de Ti

A ti,
como siempre, por ser fuente 
y manantial de tanta poesía.

I

Amor
devora este angustioso silencio
y destruye mi soledad
con tu presencia
ven a mi
cúbreme de besos
entrégate al ritual
y contagia con tu luz
mi noche.

II

Sigues allí en el borde de la noche
derramándote toda
en cada poro
cubriendo con tus mieles
cada palmo
de mi agotada geografía.

III

Amor
como quema este deseo de ti
acercáte y abrázame con fuerza
encadéname a tu piel
imprégname en tu aroma
y siendo uno
recibamos la noche.


 

Arde el deseo


Arde el deseo

y la noche me entrega tus olores
como brisa de verano
despeinando a su paso mis sueños más locos
y mientras la luna duerme
nuestras miradas rescatan una caricia en el fondo del tiempo.
 
Llegas a mi,
te deslizas palpándome
descubriendo en mi piel
tu piel
el deseo ardiente de nuestra propia vorágine
y en este espacio sin tiempo
cosechamos en silencio nuestras propias tempestades.
 
Desviste mi soledad mujer
escucha este grito sordo abonado con sudor y sangre
abre tu corazón
y comparte mi noche.

21/Agosto/2001

 


 

 

De la poesía  
 

Eres sencillamente 
luz proletaria 
sal 
pan 
vida 
impulso inicial 
de todo movimiento. 
 

  
 

Padre Nuestro  
(De Los Ricos Salvadoreños) 
 

Padre Nuestro, 
que habitas en el seno de las Fuerzas Armadas, 
santificado sea tu temible nombre 
que para el pueblo no es mas que tortura y muerte. 
Venga a nosotros tu reino de riquezas 
que conseguiste con el sudor del projimo 
al que tu y yo llamamos pueblo, 
y hagase tu voluntad...y la nuestra claro, 
no la del pueblo. 
Danos la muerte diaria de los hombres 
que no se venden ni trabajan para nosotros 
y perdona si en algo te hemos ofendido (fue sin querer). 
No seas tu como nosotros 
pues nosotros no perdonamos 
y mas si el que nos ofende es esa masa llamada 
pueblo. 
No permitas que ese pueblo se levante 
y líbranos del movimiento popular organizado, 

  AMEN. 

  
   Enero 1982 
 

  

  

La ofrenda del Guerrero 

El guerrero ofrendó sus flores de rojo néctar 
en el canto de los escudos 
y florecieron mariposas 
en los jardines de la aurora 
obsidiana y acero chocaron 
rompiendo el silencio 
enfrentando sueños 
despertando la ira de los dioses 
sembrando flores de papel 
en nuestra tierra sagrada. 
 

Y asi 
los dioseshombrebestiametal 
le robaron el azul a la mañana 
y las aves callaron su canto 
y el poeta lloro su tristeza 
y el señorío de Cuscatlán conoció el odio 
y comenzó a organizar la resistencia. 
 

Al compás de atabales y flores 
las águilas coronaron su vuelo 
defendiendo las piedras sagradas 
de la niebla y la ventisca 
y el quetzal emprendió su vuelo 
anunciando el camino a la victoria. 
 

  

  

Lunas de Otoño  
 

Primera Luna 

La noche se nego a parir su concierto de estrellas 
y el silencio reino al compas de la danza de los dioses. 
Nada pudo romper el sortilegio de esta luna de otoño 
inmensamente hermosa 
inmensamente triste 
como el recuerdo de tus besos. 
 

Segunda Luna 

Mi alma se desnuda y sufre bajo tu mirada complice 
y el silencio me golpea con la ausencia de su nombre. 
¿Dime a donde iran a parar mis lagrimas luna de otoño? 
Los versos humedos de este poema inconcluso 
que se pierden en este otoño gris 
errantes 
        solitarios 
                  soñadores 
                           e inquietos. 
 

Tercera Luna 

En esta luna solo hay silencio 
ese silencio inmovil 
frio 
hiriente 
y mortal 
que emana de tu ausencia. 
 

Cuarta Luna 

Esta noche me invaden tus urgencias mas intimas 
tus explosiones de amor 
el llamado al gozo de tu salvaje geografia. 
Esta noche descubro tu sudor en mis playas 
y me pierdo en el milagro de tu sexo 
buscando convertir tus aguas mansas  
en un mar tempestuoso y violento. 
Sin embargo esta noche tu presencia es solo un recuerdo 
un sueño reflejado en el espejo triste de esta luna 
mi cuarta luna 
que le quito a mi cuerpo tu mar hambriento de caricias.  
 

Quinta Luna 

Sombras, son solo sombras 
las que habitan mis noches 
retazos de sueños 
en el mar de los espejos rotos 
las aves grises del pasado 
en su vertiginoso vuelo hacia el sur 
almas vagabundas sedientas de besos 
rostros interminablemente tristes y ajenos  
ajenos a la luz de una sonrisa. 
Sombras, son solo sombras... 
 

Sexta Luna 

Hoy visto tu color melancolía 
y me cobijo con el abrazo de estos vientos de octubre. 
¿Quien le ha robado a mi lienzo sus celajes y golondrinas? 
¿Por que la plaza no viste sus mejores galas? 
¿Por que los campanarios no están llenos de palomas? 
¿Por que este otoño gris? 
¿Por que?  
 

Septima Luna 

He llegado a mi septima luna 
la antesala a la nieve del olvido 
al invierno hostil de la carencia de tu nombre 
de tu rostro y su luz 
de tus labios y sus mieles 
de tus manos y sus fuegos 
de tu cuerpo y sus sudores 
de tu vientre y su humedad 
de ti... 
He llegado a mi septima luna 
y no me quedan fuerzas o lagrimas 
ni siquiera para morir 
ni siquiera para llorar. 
 

  

  
El ídolo  
 

Allí 
desde su eterno silencio 
la sangre canta 
y los atabales conspiran con la noche. 
En su mirada 
las flores del amanecer 
asoman sus corolas 
anunciando tiempos de tapizca 
y el indio a lo lejos 
                     tan solo espera. 
 

31 de agosto de 1997 
 
 
 



Hoy pensé en ti 
  

Hoy 

he pensado en ti 

  amiga 

y he querido compartir con mis fantasmas 
el secreto de tu risa 
para escapar así  
de esta soledad que me acompaña. 

Quisiera poder decirte tantas cosas 
como por ejemplo 
hoy la luna ha estado triste 
       y yo con ella 
al no encontrar tu mirada en mi camino 
pero sencillamente el tiempo pasa 
y se lleva sin reparo 
de mis sueños sus estrellas. 

Quisiera que entendieras 
el lenguaje silencioso de mis gestos 
para así descifrar juntos 
cada signo 
cada palabra 
cada caricia 
cada beso 
y compartir nuestras soledades 
sin misterios ni secretos. 

Pero hay veces amiga en que el alma llora 
y el dolor te hace visitar los abismos de la muerte. 

Por ejemplo 
como no llorar 
al ver los rostros golpeados por el hambre 
de los niños de mi pueblo 
rostros curtidos por el sol de un pasado sin futuro 
como no llorar 
al ver tanta vida segada sin permiso 
en nombre de dios y del progreso 
como no llorar 
al iluminar con la llama del recuerdo 
los caminos lejanos de mi tierra. 
  

Hoy 
como me duele el alma 
y quise que lo supieras a través de este poema 
porque 
 ¿sabes? 
El alma duele menos 
cuando pienso en ti 
        amiga. 
  


He de volver a ti 
  

He de volver a ti sin más demora, 
a recorrer de nuevo tus caminos 
y ver amanecer allá a lo lejos 
los sueños que tuvimos cuando niños. 

He de volver a ti como la noche 
comparte con los hombres sus secretos 
y derramar mi amor en una lágrima 
sencilla, limpia y pura, sin pretextos. 

Solamente así amor, 
solamente así, 
podré recuperar todo este tiempo. 

Solamente así amor, 
solamente así, 
podré volver a ti como yo quiero. 

He de volver a ti como la risa 
que florece en el rostro de mi pueblo 
y descubrir de nuevo sus paisajes 
ocultos entre mis temores y mis miedos. 

He de volver a ti con mucha fuerza, 
volver a sentirte plena, toda, entera 
y nacer de ti con nueva vida 
como nace la flor en primavera. 
  

Solamente así amor, 
solamente así, 
podré recuperar todo este tiempo. 
Solamente así amor, 
solamente así, 
podré volver a ti como yo quiero. 

He de volver a ti sin más demora 
a recorrer de nuevo tus caminos  
y ver amanecer allá a lo lejos 
los sueños que tuvimos cuando niños. 
  

He de volver a ti sin más pretextos 
y compartir tus luchas y alegrías. 
He de volver a ti, ¡Oh Patria Mía! 
He de volver a ti porque te quiero. 
  


El unicornio existe amor 
  

El unicornio existe amor 
es la risa de los niños 
el milagro de un beso 
la caricia que quema 
las alas tibias de un sueño. 

El unicornio existe amor 
es la poesía de todos 
el canto de las aves 
el rumor de la tierra 
el perfume de las flores. 

El unicornio existe amor 
es el eco de tu nombre 
la agonía de tu ausencia 
el manto tibio de tus manos 
la rosa sagrada de tu sexo. 

El unicornio existe amor 
es la luz de tu mirada 
las estrellas de tu noche 
el suave mar de tus cabellos 
el territorio prohibido de tu cuerpo. 

El unicornio existe amor 
y resurge brioso 
salvaje 
victorioso 
cuando mi boca pronuncia tu nombre. 
  


Los colores de tus sueños 
  

Decíme cipota: 
¿De qué color ha sido tu sueño? 
¿Fue acaso un sueño azul cálido y con aroma a deseo? 
¿O fue un sueño amarillo con olores a milpa florecida? 
¿O fue acaso un sueño verde con sabor a futuro y a mañana? 
¿O fue tal vez un sueño anaranjado como los misteriosos celajes de mi tierra? 
¿O fue quizás un sueño rojo sangre, sobresaltado e impetuoso? 
¿O fue sencillamente color espuma para llegar así a morir en tus playas? 
  

Le digo señor que mis sueños visten sus colores, 
que usted es el sueño azul cuando lo invade la poesía y la ternura, 
y que a veces en su rostro encuentro amarillos y naranjas  
cuando se pierde evocando a la Patria, 
esa que de algún modo nos une: la Patria lejana. 
Pero también a veces señor usted es el sueño verde brillante 
lleno de vida al asomarse a la ventana del futuro, 
y es también ese sueño que me contagia con su rojo  
cuando lo arremete la sangre y los impulsos, 
y que termina seduciéndome cuando es espuma, 
arrullando mis agrestes playas al compás de las olas sobre las rocas. 

Yo le digo señor que me gustan sus colores, 
que me gustan los paisajes que con ellos dibuja, 
que me gustan cuando habitan mis sueños 
y me hacen sonrojar como niña traviesa. 
Yo le digo señor que me gusta soñar 
y amanecer en sus brazos 
acurrucadita en medio de colores y poesías. 
  


La esperanza 
  

Ella siempre ha estado allí 
acurrucadita entre nosotros 
escondida y en silencio como niña traviesa 
al acecho solamente 
y ansiosa porque la descubran. 
 
  



Vendedores de futuro 
  

Son la alegría embotellada en harapos, 
curtida por el sol 
y abonada por la luz de las estrellas, 
aprendices de magos y brujos, 
combatientes de la tristeza, 
hermanos de las aves y las flores. 
  

- le cuido el carro, patroncito - 
- le limpio los zapatos, señor - 
- mire que como estas naranjas no consigue, 
  a cuatro colones el ciento nomás - 
  

Y siempre de frente, 
con la sonrisa amplia, 
con su humildad, 
con el amor y sencillez  
de la palabra pueblo. 
  

Son la alegría embotellada en harapos, 
artesanos de este tiempo de cosecha, 
pequeños dioses, 
niños dioses, 
herederos de la sonrisa, 
vendedores de futuro 
          en estas tierras.