Nicolás Guillén

 
 
  

Alma música  
 

Yo soy borracho. Me seduce el vino 
luminoso y azul de la Quimera 
que pone una explosión de Primavera 
sobre mi corazón y mi destino. 

Tengo el alma hecha ritmo y armonía; 
todo en mi ser es música y es canto, 
desde el réquiem tristísimo de llanto 
hasta el trino triunfal de la alegría. 

Y no porque la vida mi alma muerda 
ha de rimar su ritmo mi alma loca: 
aun mas que por la mano que la toca 
la cuerda vibra y canta porque es cuerda. 

Así, cuando la negra y dura zarpa 
de la muerte destroce el pecho mío, 
mi espíritu ha de ser en el vacío 
cual la postrera vibración de un arpa. 

Y ya de nuevo en el astral camino 
concretara sus ansias de armonía 
en la cascada de una sinfonía, 
o en la alegría musical de un trino. 
 
 
 
 



 

Guitarra en duelo mayor  
 
 

Soldadito de Bolivia, 
soldadito boliviano, 
armado vas con tu rifle, 
que es un rifle americano, 
soldadito de Bolivia, 
que es un rifle americano. 
 

II 

Te lo dio el señor Barrientos, 
soldadito boliviano, 
regalo de mister Johnson, 
para matar a tu hermano, 
para matar a tu hermano, 
soldadito de Bolivia, 
para matar a tu hermano. 
 

III 

¿No sabes quien es el muerto, 
soldadito boliviano? 
El muerto es el Che Guevarra, 
y era argentino y cubano, 
soldadito de Bolivia, 
y era argentino y cubano. 
 

IV 

El fue tu mejor amigo, 
soldadito boliviano, 
el fue tu amigo de a pobre 
del Oriente al altiplano, 
del Oriente al altiplano, 
soldadito de Bolivia, 
del Oriente al altiplano. 
 

Esta mi guitarra entera, 
soldadito boliviano, 
de luto, pero no llora, 
aunque llorar es humano, 
aunque llorar es humano, 
soldadito de Bolivia, 
aunque llorar es humano. 
 

VI 

No llora porque la hora, 
soldadito boliviano, 
no es de lagrima y pañuelo, 
sino de machete en mano, 
sino de machete en mano, 
soldadito de Bolivia, 
sino de machete en mano. 
 

VII 

Con el cobre que te paga, 
soldadito boliviano, 
que te vendes, que te compra, 
es lo que piensa el tirano, 
es lo que piensa el tirano, 
soldadito de Bolivia, 
es lo que piensa el tirano. 
 

VIII 

Despierta, que ya es de día, 
soldadito boliviano, 
esta en pie ya todo mundo, 
porque el sol salió temprano, 
porque el sol salió temprano, 
soldadito de Bolivia, 
porque el sol salió temprano. 
 

IX 

Coge el camino derecho, 
soldadito boliviano; 
no es siempre camino fácil, 
no es fácil siempre ni llano, 
no es fácil siempre ni llano, 
soldadito de Bolivia, 
no es fácil siempre ni llano. 
 

Pero aprenderás seguro, 
soldadito boliviano, 
que a un hermano no se mata, 
que no se mata a un hermano, 
que no se mata a un hermano, 
soldadito de Bolivia, 
que no se mata a un hermano. 
 
 


 

Adivinanzas  
 
 

     En los dientes, la mañana, 
     y la noche en el pellejo. 
     ¿Quién será, quién no será? 
     El negro. 

     Con ser hembra y no ser bella, 
     harás lo que ella te mande. 
     ¿Quién será, quién no será? 
     El hambre. 
     Esclava de los esclavos, 
     y con los dueños, tirana. 
     ¿Quién será, quién no será? 
     La caña. 

     Escándalo de una mano 
     que nunca ignora a la otra. 
     ¿Quién Será, Quién no Será? 
     La limosna. 

     Un hombre que está llorando 
     con la risa que aprendió. 
     ¿Quién será, quién no será? 
     Yo. 
 
 


 
 

Caña  
 
 

     El negro 
     junto al cañaveral. 

     El yanqui 
     sobre el cañaveral. 

     La tierra 
     bajo el cañaveral. 

     !Sangre 
     que se nos va! 
 
 
 
 


Canción  
 

     ¡De que callada manera 
     se me adentra usted sonriendo, 
     como si fuera la primavera ! 
     (Yo, muriendo.) 

     Y de que modo sutil 
     me derramo en la camisa 
     todas las flores de abril 

     ¿Quién le dijo que yo era 
     risa siempre, nunca llanto, 
     como si fuera 
     la primavera? 
     (No soy tanto.) 

     En cambio, ¡Qué espiritual 
     que usted me brinde una rosa 
     de su rosal principal! 

     De que callada manera 
     se me adentra usted sonriendo, 
     como si fuera la primavera 
     (Yo, muriendo.) 
 
 
 


Canto negro  
 

     !Yambambó, yambambé! 
     Repica el congo solongo, 
     repica el negro bien negro; 
     congo solongo del Songo 
     baila yambó sobre un pie. 

     Mamatomba, 
     serembe cuserembá. 

     El negro canta y se ajuma, 
     el negro se ajuma y canta, 
     el negro canta y se va. 
     Acuememe serembó, 
     aé 
     yambó, 
     aé. 

     Tamba, tamba, tamba, tamba, 
     tamba del negro que tumba; 
     tumba del negro, caramba, 
     caramba, que el negro tumba: 
     !yamba, yambó, yambambé! 
 
 
 



 

Palabras Fundamentales  
 

Haz que tu vida sea 
campana que repique 
o surco en que florezca y fructifique 
el árbol luminoso de la idea. 
Alza tu voz sobre la voz sin nombre 
de todos los demás, y haz que se vea 
junto al poeta, el hombre. 

Llena todo tu espíritu de lumbre; 
busca el empinamiento de la cumbre, 
y si el sostén nudoso de tu baculo 
encuentra algún obstáculo a tu intento, 
¡sacude el ala del atrevimiento 
ante el atrevimiento del obstáculo! 
 
 



 

Mulata  
 

     Ya yo me enteré, mulata, 
     mulata, ya sé que dise 
     que yo tengo la narise 
     como nudo de cobbata. 

     Y fíjate bien que tú 
     no ere tan adelantá, 
     poqque tu boca E bien grande, 
     y tu pasa, colorá. 

     Tanto tren con tu cueppo, 
     tanto tren; 
     tanto tren con tu boca, 
     tanto tren; 
     tanto tren con tu sojo, 
     tanto tren. 

     Si tú supiera, mulata, 
     la veddá: 
     que yo con mi negra tengo, 
     y no te quiero pa ná! 
 
 
 
 


Negro bembón  
 
 

     ¿Po qué te pone tan brabo, 
     cuando te dicen negro bembón, 
     si tiene la boca santa, 
     negro bembón? 

     Bembón así como ere 
     tiene de tó; 
     Caridá te mantiene, te lo dá tó. 

     Te queja todavía, 
     negro bembón; 
     sin pega y con harina, 
     negro bembón, 
     majagua de drí blanco, 
     negro bembón; 
     sapato de dó tono, 
     negro bembón. 

     Bembón así como ere 
     tiene de tó; 
     Caridá te mantiene, te lo dá tó. 
 
 


 

No sé porqué piensas tú  
 
 

     No sé por qué piensas tú, 
     soldado, que te odio yo, 
     si somos la misma cosa 
     yo, 
     tú. 

     TU eres pobre, lo soy yo; 
     soy de abajo, lo eres tú; 
     ¿de dónde has sacado tú, 
     soldado, que te odio yo? 

     Me duele que a veces tú 
     te olvides de quién soy yo; 
     caramba, si yo soy tú, 
     lo mismo que tú eres yo. 

     Pero no por eso yo 
     he de malquererte, tú; 
     si somos la misma cosa, 
     yo, 
     tú, 
     no sé por qué piensas tú, 
     soldado, que te odio yo. 

     Ya nos veremos yo y tú, 
     juntos en la misma calle, 
     hombro con hombro, tú y yo, 
     sin odios ni yo ni tú, 
     pero sabiendo tú y yo, 
     a dónde vamos yo y tú 
     ! no sé por qué piensas tú, 
     soldado, que te odio yo! 
 
 
 

 

 


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